23 de abril de 2012

21 de abril de 2012

Los juegos del hambre: el fomento ideal de la lectura

Los juegos del hambre, el libro y la película, han sobrepasado los límites de la lectura individual y han estado presentes en los últimos meses en centenares de conversaciones de mis alumnos y de otros miles de jóvenes. El curso pasado siguieron con detalle el rodaje de la película y en sus redes sociales, en el denostado tuenti, en facebook y en el cada vez más usado twitter, contaban los días que faltaban para el estreno, preparaban sus cosplays e intercambiaban información sobre los personajes. Hoy han publicado sus primeras impresiones y desde hace días me han estado comentando las horas que faltaban para el estreno o a que sesión iban a ir. Y, por supuesto todos han ido al estreno con sus amigos.

Estos jóvenes lectores sienten que comparten una experiencia literaria y cinematográfica común. Conversan, participan, opinan, se encuentran, discuten,… Y eso es suficiente, porque estas lecturas llevarán a otras lecturas.

Nunca antes un libro propuesto en un club de lectura del colegio desató tanta pasión lectora, nunca antes un libro propuesto a mis alumnos fue leído por tantos padres, madres o hermanos. Nunca antes se ha solicitado tanto un libro de la biblioteca.

Esta masiva lectura, que ya vimos en Crepúsculo, es un indudable buen método de fomento de la lectura.

Agradecimiento: Mucho antes de que Los juegos del hambre ocuparan un lugar destacado en las librerías, Gemma Lluch, a través de un alumno, nos recomendó su lectura.