27 de mayo de 2010

La biblioteca de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez

En el breve, primer paseo matinal vuelvo a comprobar que Salamanca es una ciudad muy literaria.

Y comienzan las jornadas. Vuelvo a visitar una biblioteca acogedora, viva, transmisora de pasión por la búsqueda de nuevas fórmulas bibliotecarias.


Y una de las reflexiones del día:
Leer es una actividad apasionante. Los soportes, papel o pantalla, no son lo más importante y además son compatibles y complementarios.

2 comentarios:

Biblioabrazo dijo...

Hola Evaristo:
A mí también me encanta Salamanca y la biblioteca de la Fundación. Cuando la conocimos, imaginamos la nuestra.
Hace tres años que fuimos a visitar en Salamanca la biblioteca Torrente Ballester (que no sé la calle en la que está)y merece la pena conocerla, porque además de ser un espacio original,que se asemeja a un barco,la zona de infantil y juvenil que fue en la más trasteé, me pareció impresionante por el trabajo y las ideas que ponen en marcha; además, editan un boletín o revista muy chulo. Si tienes tiempo, no dejes de visitarla ;)
El curso que viene, me apunto.
Un saludo
Ana Nebreda

Evaristo Romaguera dijo...

Ana, este año tampoco he podido visitar la biblioteca Torrente Ballester. Las Jornadas dejan poco tiempo libre. Ya tengo excusa para volver otro año.